Cuando pides presupuesto te van a decir estas tres palabras, y muchas veces mezcladas. Saber qué significa cada una te ahorra dinero, porque te evita pagar por un tratamiento que no te hace falta… o quedarte corto y tener que repetir.
Pulido: se rebaja el material
Es el trabajo de verdad. Con máquina rotativa y discos de diamante de grano progresivo (se empieza por un grano bajo, agresivo, y se va subiendo) se rebaja una capa fina del material.
Qué soluciona: rayones, desniveles entre baldosas, zonas desgastadas, manchas que han penetrado, juntas resaltadas. El suelo queda literalmente plano y nuevo.
Cuándo lo necesitas: si al pasar la mano notas el relieve entre losas, si hay arañazos que se ven a contraluz, o si nunca se ha pulido en muchos años.
Abrillantado: se saca el brillo
Con productos y lana de acero o discos suaves se trabaja la superficie ya pulida para que refleje. No rebaja material: saca brillo a lo que hay.
Qué soluciona: falta de brillo en un suelo que por lo demás está bien.
Cuándo lo necesitas: como acabado después de pulir, o como mantenimiento de un suelo que se pulió hace tiempo y sigue liso pero apagado.
Cristalizado: se endurece la superficie
Es un proceso químico-mecánico. Se aplica un cristalizador que, con el calor y la presión de la máquina, reacciona con la propia cal del mármol y forma una capa más dura y brillante.
Qué soluciona: da un brillo intenso y una superficie más resistente al desgaste diario.
Cuándo lo necesitas: en mármol y algunos terrazos, como acabado. En zonas de mucho paso alarga bastante el mantenimiento.
El orden correcto
Aquí está la clave, y es donde más se falla:
Pulir → abrillantar → cristalizar.
Cristalizar un suelo rayado es como dar barniz a una madera sin lijarla: brilla unos meses y luego se ve peor, porque has puesto brillo encima del defecto. Si alguien te ofrece “cristalizado” muy barato para un suelo que está claramente rayado, desconfía.
¿Y cuál necesito yo?
Una prueba casera que puedes hacer ahora mismo: ponte de rodillas y mira el suelo a contraluz, con la luz de una ventana rasante.
- Si ves arañazos y marcas → necesitas pulido.
- Si se ve liso pero mate, sin reflejo → probablemente basta abrillantar o cristalizar.
- Si notas escalones entre baldosas al pasar la mano o el pie descalzo → pulido sí o sí.
Si prefieres que lo veamos nosotros, puedes ver trabajos que hemos hecho o pedirnos presupuesto sin compromiso.
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